No existen más que dos reglas para escribir: tener algo que decir y decirlo. Oscar Wilde

viernes, 11 de enero de 2013

POR LUISA, "LOS ACELGAS"

LOS ACELGAS  I Carrera Verde

Original idea de LUISA HURTADO 
Transformaciones
Todas las tardes salía a dar vueltas por el barrio con su bicicleta. En el canasto traía pequeños tesoros que abrían camino a su imaginación. No entendía por qué los grandes llamaban "basura" a cosas que aún podían servir. 
Hoy su mamá se enojó mucho y tuvo que hacerlo. 
Se paró muy serio delante de ella y le dijo: - Cerrá los ojos y abrí la mano.
Y ahí le dejó una grulla hecha con una caja de cigarrillos.
- Ahora pedí un deseo y soplá.
Todavía el telón de sus párpados no se había abierto cuando un trino agudo perforó el silencio de la habitación.
                                                                                                            SANDRA                                                   

        Perforó el silencio de la habitación aquel bramido mudo como cada día. Nacho se despertó de aquella horrible pesadilla diaria y una vez despejado del sueño, se puso en marcha. En la calle lo esperaban los amigos, como cada uno de los últimos domingos. Todos en las bicicletas iniciaron la marcha hasta los aledaños de aquella mole de hormigón que habían construido junto al río. Se sentaron  bocadillo en mano, igual que cuando eran, niños, sólo que ahora un pequeño regato circulaba lento entre los cantos y las rocas que verdeaban mohosa, negruzcas o pardas  en sus pestilentes aguas.  Se quitaron las cazadoras y quedándose con las camisetas verdes que ellos mismos habían diseñado, fueron haciendo una cadena, uniéndose con las manos para poder abarcar la fábrica. Nadie sabía mucho sobre su producción; sólo, que el río se había secado, las piedras no brillaban y los animales acuáticos habían desparecido. Lo que más llamaba la atención de los vecinos era el bufido  que cada día entraba en sus casas como una exhalación.  Desde el principio los jóvenes del lugar, no muchos, por ser una aldea pequeña, se concentraban todos los domingos y festivos alrededor de la industria que, con sus vertidos había hecho morir al río, de cauce ruidoso y de aguas claras, que en otro tiempo cruzaba la localidad. Los chicos, las camisetas verdes y las bicicletas, hoy, son acompañados cada domingo por todos los lugareños, la protesta continua.
                                                                             
                                                                                                                                             CABOPÁ
LA PROTESTA CONTINUA

La protesta continua, gritó Nacho, no bajemos los brazos, esta es nuestra bandera (dijo mostrando su remera verde) montó en la bicicleta que sin ruido recorrió esas calles donde miles de automóviles atronaban con sus escapes humeantes, el cielo no se veía tan azul, una cortina de humo lo opacaba.
Sabía que tendría que hacer algo, por eso esgrimía ese dibujo donde una madre angustiada con su hijo en brazos sufriendo las consecuencias de vivir al costado del curso de agua, tan oscura como su futuro, con esa extraña espuma en la superficie que baja lenta hacia la desembocadura donde seguirá produciendo más daño.
Las bicicletas comenzaron a amontonarse frente a la pared elegida, allí donde quizás la viera aquel señor en su auto de lujo que pregonaba (buscando votos) que el y su partido tendrían las soluciones para evitar la polución, como diputado de la nación y en pos de los altos ideales de la patria.
Poco a poco la pared fue tomando color, en primer plano la imagen de aquella mujer con su hijo enfermo, como fondo el vertedero con su barro infame y espumoso. Sólo faltaba el olor picante y nauseabundo que se podía intuir.
Nacho y sus amigos sentían el orgullo de ser partícipes de la lucha.
 Para que todos la vean la imagen está allí.
                                                                                                                                                 El Moli
ILUSTRACIÓN DE UNA  ACELGA
PARA LA I Carrera Verde por relevos
Autora Gema Luz ( Marigüary)
                                                                                                                         MARIGÜARY

OTRA VIDA
La imagen aún hoy sigue allí, con sus peces muertos bañados por las lágrimas de la madre, pero también con sus banderas verdes, sobre una vieja pared desconchada. Allí sigue a pesar de los años que han pasado y de que  la contaminación  del entorno es algo que los más pequeños no llegaron a conocer.
Después de años de luchas y denuncias, Nacho y el resto del pueblo consiguieron detener los vertidos  y aunque ya era tarde para recuperar el río y los campos que lo rodeaban, aún había tiempo para volver a empezar.
Los más mayores recordaban bien cómo era su vida antes de bajar desde los pueblos de la montaña al valle en busca del progreso . No tenían muchas comodidades, pero sí una vida llena de cosas pequeñas y, sobre todo, saludable. Cuando uno necesitaba hacer un camino o techar una cuadra, podía contar con la ayuda de los vecinos; si enfermabas, tenías quién te echara una mano con el ganado o las cosechas y no se tiraba nada: si te sobraban manzanas o fréjoles, los compartías con quien no tenía. La vida seguía un curso lógico y se desarrollaba siguiendo el ritmo que marcaba la naturaleza. Apenas habían modificado su entorno en siglos.
Cuando decidieron abandonar el valle y volver a empezar en los pueblos vacíos de la montaña, apenas sabían hacer nada, cada uno estaba especializado en una pequeña parcela de la vida y era incapaz de sobrevivir por sus medios. Aprendieron entonces que la vida es mucho más fácil trabajando en equipo y también que los mayores son una fuente de sabiduría ancestral en la que apoyarse y de la que aprender.
A veces bajan a los más jóvenes a ver la imagen de la vieja pared y las ruinas de lo que un día fue una vida insostenible para que nunca lo olviden.
                                                                                                                                NIEVES



El regreso


A veces bajan a los más jóvenes a ver la imagen de la vieja pared y las ruinas de lo que un día fue una vida insostenible para que nunca lo olviden.
Gabriel, el niño que hace grullas de papel con cajas de cigarrillos, ha pasado con su bicicleta hoy. Cautivado por el mural, baja con curiosidad. No es mentira. La mujer de ojos de pájaro mueve los labios y lo llama por su nombre. Ahora lo invita a saltar. Gabriel mira una vez más la bici con su canasta llena de  cosas para reciclar pero el hilo de voz lo atrapa. La madre lo recibe con un abrazo tibio porque sabe que, de vez en cuando, su  pequeño mago juega a  ser un niño de carne y hueso.
                                                                                                                                 SANDRA

¡¡¡Hasta la próxima !!!
Los Acelgas
Sandra Montelpare (escritora), Ficcionario breve

Cabopá (escritora), Ay maricarmen

El Moli (escritor), Los delirios del Moli

Gema Luz (ilustradora), Marigüary

Nieves (escritora), Debajo de mi sombrero

Sandra Montelpare (escritora), Ficcionario breve

¡¡¡Gracias a la entrenadora LUISA HURTADO!!!

15 comentarios:

  1. Estoy un poco "estresá" de tanta carrera verde, de ir y venir allende los mares. La cara se me está poniendo un poco "acelguiana", pero nos lo hemos pasado bien...

    Hemos corrido y mucho, ha sido todo fruto de la oportunidad y la conexión transatlántica que nos da este "chisme" llamado internet.

    Prometo que os iré visitando a todos aquellos equipos que no he visitado aún.
    Besicos

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  2. Y no ha terminado...
    Besos desde el aire

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  3. ¡Qué bien queda todo el recorrido junto! Me encanta el conjunto. Enhorabuena al resto de los corredores-acelga y gracias, Carmen, por tomarte el trabajo de reunirlo. Para mí ha sido una experiencia de lo más positiva.
    Un abrazo

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  4. Qué bueno!!
    Habeis aportado mucha calidad y mucha emoción. Ahora, supongo, la carrera discurrirá algo más tranquila hasta... apagarse suavemente.
    Gracias a todos.

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  5. Muy buen trabajo, Cabopá. Una comodidad y delicia leer así la historia. ¡Cómo sois las "Acelgas"!... Es que pensáis en todo... Comoos sobra tiempo (jejeje).

    Besoooos

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  6. Buena colección.
    Después de los atracones de las fiestas pasadas vienen bien unas buenas verduras, aunque sean "acelgas".
    Un saludo.

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  7. ¡Qué bueno quedó el recopilatorio!! Si me permitís voy a poner el link al final de El regreso así todos pueden leerlo de un tirón! Genial trabajo Cabopá! Un placer enorme compartir las ganas y la energía creativa con ustedes!!
    Besitos van!!

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  8. Muy bueno Carmen, un trabajo excelente, lo único que no se porque resaltaste mi blog, dado que somos todos iguales y el trabajo en equipo fue genial.
    Un gran abrazo a todas Mis escritoras.
    Sandra, Carmen, Gema y Nieves.
    Estoy muy orgulloso de ustedes chicas.
    Luis

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  9. Menudo trabajo Cabopá!!,

    ¡¡vaya por Luisa esta recopilación!!. Enhorabuena ACELGAS habéis completado la carrera de relevos con una soltura enviadiable y con unos textos muy bonitos.

    El lunes...no sé cómo se las va a arreglar Luisa para resumir la carrera de 5 equipos y 25 blogs.... no sé ¡estoy expectante!.

    Un beso de sábado amiga.

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  10. Mi aplauso para las acelgas. Lo habéis bordado.

    Un abrazo,

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  11. Muy buena esta recopilación Cabopá, así puede leerse todo seguidito y disfrutar el conjunto. Gracias por facilitarnos el viajecito hacia cada uno de los acelgas en esta Carrera.

    Un abrazo vecina.

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  12. Has facilitado el trabajo de los lectores Cabopá... así es más tranquilo poder leerlo seguido.
    Buen trabajo
    un beso

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  13. Se nos está olvidando que la unión hace la fuerza. Quieren que dejemos de cantar No nos moverán. Me ha gustado que la esperanza en tu relato esté puesta en los jóvenes, comparto ese sentimiento y ojalá se haga realidad.
    Ahora voy a leer los relatos de tus compañeros.
    Un beso

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