No existen más que dos reglas para escribir: tener algo que decir y decirlo. Oscar Wilde

miércoles, 6 de enero de 2016

SABEN A SAL



Desde la barcaza se escuchan gemidos de miedo, llantos de niño. Una madre abrazada a su hijo señala, “Mi hijo sabe a sal” mientras le tienden una mano desde la balsa salvavidas. Llegaron al alba de calma negra. Un mal sabor empañado. Alcanzan la isla de Lesbos, dios patrón de tierra, nieto de Eolo que resopla vientos. Puerta de entrada, acaso puente, para personas que huyen de una guerra en la que no quieren morir. Mojados, agotados, ateridos del frío azulado, el piélago los arrastra con soplos insolidarios, donde ni siquiera queda sitio para enterrarlos. Entonces, saben a muerte, sin más.

15 comentarios:

  1. Las noticias abruman, la realidad está ahí. Le damos vueltas a los periódicos, lo escuchamos en la radio, lo vemos en la TV... Las reacciones son a la contra, muros, barreras, fronteras...¿Entonces qué?

    ResponderEliminar
  2. estremece la cruda realidad . Ojalá este mundo convulso encuentre al fin un equilibrio

    ResponderEliminar
    Respuestas
    1. Dificil deseo amiga Rosa, digo cómo tú, ojalá

      Eliminar
  3. Y mientras estas desgracias ocurren, millones de personas miran para otro lado mientras celebran con ruido y alegría que alguien muy pobre, un refugiado también, nació en un portal una noche fría de diciembre.
    Un saludo.

    ResponderEliminar
  4. Asi de triste Cayetano," a festejar creyendo o no creyendo" Así es...
    Besicos, amigo.

    ResponderEliminar
  5. La esperanza del emigrante, tiene sabor de miedo y hambre.

    ResponderEliminar
    Respuestas
    1. ¡Cuánta razón tienes BB y a veces ni siquiera esperanza!
      Besicos, América

      Eliminar

  6. Un post duro, como es necesario, para conmover. Mientras, occidente asiste insensible. Aquí no conocemos el sabor a sal, ni el sabor a muerte. Solo vemos imágenes en TV sin llegar a comprenderlas.


    BB·HH

    · LMA · & · CR ·

    ResponderEliminar
    Respuestas
    1. La realidad inspira de forma amarga, así lo veo y así se me ocurrió contarlo.
      Gracias amigo ñOCO
      Besicos

      Eliminar
  7. Un sabor salado que se confunde con la amargura de la hiel. Una situación dramática, real, diaria y sin visos de solución. Hay que escribir y contarlo, para que no se nos olvide.
    Un abrazo, Carmen

    ResponderEliminar
    Respuestas
    1. A mi las noticias de este tipo no me dejan impasible, por eso escribo y lo cuento, no tanto como quisiera.
      Gracias Ángel
      Besicos escritor de éxito

      Eliminar
  8. Siempre un placer volver a tu espacio, leeer y ver las cosillas que nos dejas.

    Saludos.

    ResponderEliminar
    Respuestas
    1. Y para mi una alegría verte por aquí
      Besicos, amigo

      Eliminar
  9. Tarde leo estas lineas. Pero que duro y triste, una realidad que relatas de manera sublime, se siente en la piel y desnuda el alma.
    Un abrazo amiga.

    ResponderEliminar
  10. Qué congoja tan grande, tanta agente muriendo casi al lado nuestro. y tantos niños, tantos.
    Un beso, chiquilla.

    ResponderEliminar