DIONISIA GARCÍA
Donde la mirada y la palabra se unen en completa armonía. Sin “engañar a los días”. En mis cuadernos de colores, tengo anotados versos que traspasan las hojas de libros abiertos, para dejar entrar sin prisa los recuerdos, como sí de un “correo interior” se tratara.
Recorre y se alimenta de un paisaje conocido, por haberlo andado tanto, y…”las palabras lo saben”. Siempre llevo mi cámara; el encuentro ha sido en un “lugar de paso” No he podido hacer una “instantánea”.
“¿Alguien de ustedes sabe…?
¿Me podrían decir a qué he venido?”
A celebrar “cumpleaños” que lo dice el calendario de un “diario abierto” con el “presagio” de “tarde de lluvia”.
Un veinte de marzo nació, la niña que en Alendero, vivía con abuela Teresa; aprendiendo con dulzura y fuerza de corazón. Así es como lo expresa su “correo interior” Y que aún guarda y conserva como si fuera aquel cofrecillo que la polilla se comió.
Para que en “el vaho de los espejos” leamos las palabras escritas por ella: “ven esta tarde a verme”, “amigo”.
¡Felicidades por tus muchos años, por tus muchos nietos!
Abuela Dionisia.
Te mando un manojo de rosas, claveles y margaritas de los que prepara, Adelina Giménez en el Mercado Grande. En “Antiguo y Mate”
No sabes, qué alegría más grande al verte, poeta amiga. Estos días estoy leyéndote.
Gracias Dionisia, por tu cercanía.
"Día Mundial de la Poesía"