No existen más que dos reglas para escribir: tener algo que decir y decirlo. Oscar Wilde

lunes, 21 de septiembre de 2015

SONIDOS PROPIOS

La vida que late dentro de mi armadura es muy distinta a la que vivo. Hay muchas sombras que no salen a la luz. Es tan férrea que sólo las palabras de vez en cuando, balbucean algunas ideas. Mi ciudad es rica en luz solar. Todo se ve con una claridad asfixiante, hasta tal punto que las palabras cortan la respiración del que las escucha. “Qué pena que los pensamientos no tengan sonidos propios". Algunas personas parece que pasean por las calles con el bocadillo de su viñeta particular colgado como un globo de su brazo izquierdo.
Tengo amigas que no busqué que encontré y conservo. Será un tópico, la amistad pende de las cuerdas de un tendedero que no necesita pinzas para sujetar la ropa. Necesita sol para quitar humedades  y aire de vientos calmos que oreen los pensamientos.
Dicen, que las noches con Luna, blanquean la ropa dándoles más luz a los sentimientos.
Entonces oigo la música de fondo.

Papeles sueltos

martes, 15 de septiembre de 2015

YA NO ES TIEMPO DE CEREZAS

Ya no es tiempo de cerezas,
todo el quehacer cotidiano:
los momentos de lluvia,
las tardes frías en aquel verano,
nada queda entre los dedos,
todo voló entre las manos;
y en los rincones del cuarto, donde
me visto de libros a veces suda la palabra,
pues inquieta tiene impregnada mi alma.
Transparente por el día que oscurece,
hoy me sentí morir,
vulnerable en la memoria de las noches
que abrazabas entre cálidas promesas
mi canción desesperada.
Ya no es tiempo.
No lo es, ya mi rabia fue enfundada,
parió versos limpios;
y una vida maltratada se encargó de hacer mugre
muerta en las alambradas de mi espalda.
No, no es tiempo de cerezas, aún no. 



Mariangeles Ibernón Valero ***

Poeta, amiga, una mujer solidaria y comprometida con la poesía y con la vida. Un manojo de nervios lleva entre sus manos que reparte con serenidad en sus versos. Su último libro ya va por la 3ª edicción, editado por Azarbe, "69 Huellas eróticas" 

*** No se me olvidará en la vida, tu lectura dedicada, aquel día en La Puerta Falsa. Con esa cara avispada, cuando me viste entrar, te faltó tiempo para saludarme con este bello poema, sé que significa mucho para ti...¡Gracias mil, generosa!

sábado, 12 de septiembre de 2015

VARIAS OPERACIONES

Suma de tiempos felices
delicadas hojas perfumadas
con sabor a polos de limón.
Restas de tragos de licor
amargos trances en cascada
sones de músicas distintas
tristes momentos de largo recorrido.
Multiplicación de tardes y noches
en asientos de trenes en vía muerta
fantásticos sueños inacabados
consejos con sabias palabras.
División de sentimientos cálidos,
de frías porciones a medida
Siempre, son trajes fraccionados.

Cuaderno azul

sábado, 5 de septiembre de 2015

CARTA DE OTROS VERANOS

Cómo quieres que te lo diga. Así estoy bien, tranquila como el viento cuando cambia a lo largo del día. Va, viene, rola, yo también. Me acomodo a lo que tenga que ser cada día porque los días del estío siempre me gustaron. Y, me siguen gustando, son largos, luminosos, claros, calurosos. El calor se apacigua con el agua, el agua, del mar; bálsamo salino que reconforta la piel dándole junto con los rayos de sol un color tostado que procura alegría. Alegrías necesarias que se acumulan y cuando te miras al espejo, disimulan las arrugas y los sinsabores del invierno permanente.
Como te iba diciendo, así estoy bien, haciendo lo que quiero cuando quiero y como quiero. No sé si es feliz desayunar mirando al mar y bajar a comprar el pan y los periódicos. Después tomar el vermú al volver de la playa…recoger la cocina rápida para hacer la siesta en el sofá delante de cualquier cantinela televisiva. Luego leer en la terraza entre los distintos colores que alcanza mi vista: el azul del mar, el verde de los arboles del jardín o el rojo de los tejados que refleja chillón el sol en su escapada. Regar las plantas cuando cae la tarde. Ellas también reclaman mi atención, las cuido.
Ya lo sabes,  a mí los días largos del calor me  renuevan haciendo eso, nada. Un verano más, otros vendrán y serán distintos, como el agua en su fluir por un río o como las olas que rompen rumorosas en la orilla y refrescan mis pies durante el paseo matinal.

Tú lo sabes, me conformo con poco.




                   PD: Este verano, sí que ha sido distinto por muchas razones. Entre ellas porque anticipada y voluntariamente me he jubilado. Siempre me gustó mi trabajo. Son muchos años, es la hora del júbilo, eso espero…


lunes, 8 de junio de 2015

ZUMO DE NARANJA (Reposición)

      Silvia todas las noches le habla al oído. Mientras, él duerme plácidamente como un bebé recién bañado. Se acerca entre las sábanas, se pega cuerpo a cuerpo y la tela estampada cambia de color. En esta fotografía nocturna, la Luna se asoma entre los visillos de la ventana, dejando pasar la luz que refulge en la bóveda del mundo. En el interior de la casa las candelas están apagadas hace rato; las palabras se despiertan cercanas y suaves entre las sábanas de colores cálidos, se fusionan en un caleidoscopio muy singular y fácilmente reconocible.
         Por la mañana, los rayos de sol iluminan sus facciones en un gozoso despertar. Nota como la cara se le templa. Abre los ojos se da la vuelta, extiende los brazos. Piensa los colores del día. Dando un salto se pone en pie. De fondo suenan las noticias en la cocina, se oyen sonidos conocidos.
        Camina por el pasillo flotando entre los versos que le rondan desde la madrugada y llega hasta allí, donde el exprimidor gira y suelta el zumo de una naranja fresca que, huele a recién cogida. Se acerca  por detrás y besa la nuca de quién está preparando el elixir que la despierta cada mañana.
Un relato de 2010

martes, 19 de mayo de 2015

LANTANA BLANCA



Lantana blanca
Empezó la vuelta atrás y llegará ese mañana,
que está por llegar, pronto.
Contar historias que, quizás sólo escucharan,
quienes quieran oírlas por el paseo,
paladeando el aroma de las flores,
tocar las palabras en el papel
con letras  de músicas azules,
oler la brisa que llega, con nuevos tiempos de fuga
En la orilla, en las ventanas, mirar


Cuaderno Azul, milhojas

miércoles, 13 de mayo de 2015

ABRIÓ EL SOBRE

Yo lo recuerdo todo hasta ahora. La memoria ese terreno sensible. Aunque a veces, se aparte de mí. Me resisto a olvidar los recuerdos. Nunca, a soñar despierto y lo hago entre las rendijas de cada día, entre nubes y claros, por la orilla que deja la sombra del sol. Hay momentos de la vida que se quedan grabados como hierro candente y dejan huella, como un tatuaje. Poderosa razón al ver la vida pasar.  
Otros, se guardan en cajas pequeñas para que no se pierdan porque son efímeros. De vez en cuando la abro para ver si están. 
Lo que olvidamos cada día no es de suma importancia porque, el cerebro y el corazón tienen memoria selectiva. Y los sentimientos fluyen y saben muy bien cómo actuar. No siempre, quizás. 
 Si lo único que nos pertenece son nuestros sueños, pues, soñemos. 
¿Me acompañas? Tú ya sabes dónde estoy.
 Manuel, abrió el sobre con aquellas letras, tantas veces leídas. Dejó la foto sobre la mesa y empezó a escribir: "Lo poco que recuerdo de ti...


viernes, 1 de mayo de 2015

UN CUENTO PARA MI NIETA

Mamá rana
        
        Esa rana que entró por la ventana y, se quedó, la  he visto salir del cajón del escritorio y hacer piruetas entre las tablas onduladas, sale, se asoma, se posa y reposa debajo de la luz.
 ¿Sabes?
Como una mariposa, verde con ojos grandes y vivarachos. Grandes pero no tanto como una osa. Sí, tan avispados como los tuyos…
Y sube y baja hasta el escritorio y deja sus huellas de anca sobre el teclado, desde donde hoy, escribo este cuento que te cuento. Qué, me invento para contarte sentada en la mecedora con la toquilla que cubre mis hombros…
Y, no suelta nunca a su cría que lleva sobre el lomo.
 ¿Sabes?
Tú me dirás: ¿las ranas tienen lomo, abuela? Yo te diré:
que vive en la habitación de al lado, guarda los sueños de aquella chiquilla de mofletes sonrojados, sin croar ni un solo día, para que la niña tenga buen despertar, para que los días sigan siendo verdes y las noches llenas de sueños alegres.
 La mamá rana me mira, mientras escribo; parece que tuviera una interrogación en la frente. La miro y sonrío, observo, a la rana cría con esos ojos tiernos de gran contento.
¿Sabes?
Yo creo que me dice sin croar que necesita una charca donde habitar.





Busco las palabras justas, aunque a veces no las encentre



miércoles, 15 de abril de 2015

ENCADENADOS

Junto al mar
Mañana será el día elegido junto al mar, cuando apenas quede luz del sol. Y desde  la orilla llegue la niebla a mis pies. Quebrada quedará la tarde, aunque rebelde,  el mar se acerque y  me hable. Sin máscara, la mirada limpia, silente, sin credo.


Lejos del mar

 Quedarán las palabras arraigadas por el tiempo. Todavía retumba en mi cabeza como un disparo, aquel maldito día de golpe de timón, en el que la lluvia hizo desparecer tu retrato. Ni el piélago, ni el céfiro  se lo llevarán de mi pensamiento. 

El mar sigue cantando...cuando pierde una ola
José Ángel Buesa

domingo, 5 de abril de 2015

FOTOGRAFÍA DEL ESTÍO

       Buscando las  fotos de aquel verano por los caminos y valles de los Picos de Europa, no las encontraba. Cómo las iba a encontrar, si titulé el archivo “fino de hilar”. Seguí el consejo del anciano para no olvidarlo. 
        Vamos por sendas de montaña, entre valles de exuberante naturaleza  con infinidad de contrastes en verdes, amarillos y dulces lilas. Desde que mi marido se jubiló lo acompaño en sus rutas montañesas. Él, mi cámara y yo. Es verano. De los corredores de las casas cuelga el maíz y en los alféizares de las ventanas sorprende el estallido florido de los geranios rojos.
        Una noche fresca de rebeca. Entre los aperos de labranza que decoran el bar de Manolo, nos encontramos con paisanos que lo fueron del  pueblo. Ahora sólo durante el estío, vuelven. Charlan y beben animadamente, las mesas se van agrandando según llegan. Nos hacen un hueco y compartimos plática. En la calle suena una gaita alegre y con el alborozo de los niños se expande la fiesta al valle.
        “Es la hila del veranillo”, nos dijo el de más edad de la mesa. Nos contó que las largas  noches nevadas  al fuego de la lumbre,  si no hay hila, se pierde la vida sólo en dormir. Es verano, qué más da. Esto señora no lo podrá fotografiar pero guárdelo en la memoria, lo mismo el año que viene ya no podré hilar.
        Las animosas palabras de Anselmo quedaron en las fotos del estío. Sabía hilar fino.




"Si es bueno vivir, todavía es mejor soñar, y lo mejor de todo, despertar"
Antonio Machado.