No existen más que dos reglas para escribir: tener algo que decir y decirlo. Oscar Wilde

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domingo, 6 de octubre de 2013

LAS MANOS DE MI MADRE

Esas manos de fina y transparente piel, siempre laboriosas. 
Esa mirada de ojos verdes hablaba de paisajes de tierra fértil. 
De pinche en la cocina. Siempre daba consejos de cómo se hacía a sus hijas
 Leía la prensa, oía en la radio a su nieto, después, nos contaba las noticias 
 Campeona de parchís, siempre ganaba, incluso a su nieta 
 Una mantita para su bisnieta, Mar
 Acabando los hilos...
Leía, leía, leía...
Ya estoy acabando este libro, nos decía, buscadme otro.

Tenía los huesos frágiles, la cabeza lúcida, una memoria
privilegiada, estuvo siempre pendiente de todo y de todos.
Su corazón se paró a finales de septiembre.
 No te olvidaremos nunca mamá

miércoles, 10 de julio de 2013

NOVENTA Y DOS

MAMÁ
Habitas en una casa de muebles bien ordenados, sólo algunos huesos desgastados por el duro trabajo. Siempre haciendo lo necesario para combatir la tristeza y las perdidas del camino; deshollinando telarañas de la memoria o bebiendo del manantial de la lectura después de corregir las cataratas de tus ojos cansados que, miran con sabiduría aprendida de la experiencia. Tus consejos y recomendaciones siguen siendo válidos todavía. Son como los zurcidos de puntada fina que has dado durante toda la vida, duraderos, como el respeto y el cariño que te tienen los que están cerca de ti. Por eso: sonríe cada día cuando la aurora llama a tú ventana y deja entrar el sol que los días sombríos vienen solos, los traen, los negros nubarrones que dejan  pasar cuchillos de frío.
Te pesan los años como arrobas -son muchos- estás bien, estás con los tuyos. Con energía contenida y gesto severo quieres seguir en la brecha diaria, aunque tu cabeza puede, tu cuerpo se resiente te has vuelto más frágil y delicada. Deja que hagan. No mires por un solo cristal. La desesperanza a veces y la flaqueza otras, asoman por tu ventana tú la cierras al atardecer. Deja pasar las oscuras noches para que por la mañana al abrir las puertas de los días, disfrutes de tu estado saludable: ¡Sonríe!
Te cuidan, atienden, protegen y cómo no, te obedecen  a píes juntillas  tus enseñanzas de la vida. Ya abrirán el cofre de madera del Canadá que permanece cerrado sin llave y verán lo que hay dentro. Lo que tú les has dejado guardado.
                                                        
...Aquí estamos, Anita
 con tus 92 años  

jueves, 1 de marzo de 2012

LARGO VIAJE


Un largo viaje que todavía perdura
con trayectos de ida y vuelta, de  paradas necesarias
en estaciones de gratos recuerdos,
 del campo a la huerta.
Jóvenes y felices días de construcción
vías  brillantes con aires de fiesta
airosos los cuerpos, airosas las manos para el trabajo.
 Un tren de ilusiones
Una máquina con mucho brío parando en todos los apeaderos,
una pausa rápida y a seguir el viaje
a la sombra de las moreras
o al sol del membrillo
Un tren de verano también, junto al Mar Menor.
Un día de verano como la fresca fruta, llegó
la mayor, de lumbre su cara y veloces palabras
La segunda  en el veranillo de los membrillos,
la pequeña, ensortijado pelo y ojazos que hablan.
De la huerta los mejores frutos,
de los trenes de madera, las viandas del campo
y de los veranos y sus noches de puertas abiertas, la calma,
que los abuelos de un lado y del otro siempre esperaban.
Este viaje que aún perdura,
tuvo una parada repentina. Él, bajó con tristeza de un tren
muy rápido y con una sola señal, la primera,
un día se fue para siempre muy temprano.
Ella, se quedó en la estación,
quizás debajo del reloj, que no se paró ni un segundo
Hoy ya ha visto muchos trenes pasar,
pero ni la lentitud de aquellos coches de madera
ni el vapor de las maquinas de entonces le han hecho empañar,
los largos días entre aromas de jazmines.
Los cristales por donde mira con ojos de verde campestre
no se han desgastado, todavía sigue asomada a su ventana
Un largo viaje que perdura,
quizás, con algunas lagrimas disimuladas.
En su cabeza cana todavía quedan historias
de ayer, de hoy
para mañana.
 Los Alcázares, 10 de julio de 2011.
Hoy mamá cumples 90 años, todos te queremos,
 te respetamos y te cuidamos 
en tu largo viaje de una larga vida. 

Estos días mi madre está pachucha, por eso no me asomo demasiado a vuestras ventanas, tengo poco tiempo. Hoy me apetecía compartir estas palabras deslavazadas que quisieron ser poema... 


sábado, 9 de julio de 2011

ANITA CUMPLE 90 AÑOS

El otro día me dispuse para hacer un gazpacho tuve una pinche muy especial
Que sabe pelar y cortar el tomate con delicadeza y mucha experiencia
Mientras yo hacía lo propio en la cocina con los pepinos, pimientos, ajos, el pan, el aceite y el vinagre... Ella me decía, no te olvides del orégano que le da un toque especial.
Mi madre cumple mañana 90 años
Tiene los huesos frágiles, la piel transparente; unos ojos vivarachos de color verde como las hojas frescas. Una cabeza lúcida; se acuerda de todo y lee todo lo que cae en sus manos, oye la radio, utiliza el móvil...Y está pendiente de todos.

Comeremos todos con ella y celebraremos su larga vida.
Anita soplará con brío las velas un año más.

sábado, 10 de julio de 2010