No existen más que dos reglas para escribir: tener algo que decir y decirlo. Oscar Wilde

miércoles, 23 de noviembre de 2011

INFUSIÓN

En la madrugada:

beber tranquila

la pócima caliente.

Dice el prospecto: para el cuerpo, para la mente.

Sobrevivir a las horas

asomada

al mirador de la noche,

siempre

siempre

Yo, silente.

17 comentarios:

  1. Amiga, me invitas a un té?? trasnocharemos en sosegada compañía...

    Besitos silentes de madrugada

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  2. Te invito Cabopa...Mientras contemplaremos las estrellas trazando sus caminos en la mar...

    Besos desde el aire

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  3. Mi Fuensanta y yo somos más de café de olla con anisico, pero tus versos nos sirven igual, porque no tiene cafeína.

    Besicos.

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  4. Sobrevivir a las horas asomada al mirador de la noche. Magnífico. Un beso Cabopá. MAR HORNO.

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  5. Cabopá, que bonito pareado nocturno y con mucho té.
    Me gusto.
    Bessets.

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  6. Una infusión para la confusión, la contusión y la indefensión.
    La cicuta no vale.
    Un saludo.

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  7. Muy bonito Carmen¡¡
    A esas horas estoy yo en el septinmo sueño.
    Un abrazo fuerte desde mi Librillo.

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  8. Adoro las infusiones, no perdono una por la noche, y tus versos me saben a fórmula arcana para hallar la tranquilidad y el bienestar.
    Un besico

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  9. Ah, ese placer de una bebida bien caliente a solas, tapadita con una manta, antes de ir a dormir, en silencio... Es un ritual maravilloso, relajante y encima ¡barato! Yo prefiero el poleo-menta por mi garganta siempre necesitada de un bálsamo dulce y caliente.
    Un beso, querida amiga.

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  10. soy una adicta a las infusiones, en la madrugada relajan y te calienta por dentro, la mente es algo más complicado de manejar.

    besitos

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  11. Las infusiones no me gustan porque aólo me las hacían tomar de pequeña cuando estaba malita.
    Besos

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  12. Un verdadero lujo el recipiente. ¡Qué bien sientan!

    Besos.

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  13. "Sobrevivir las horas asomada al mirador de la noche" Me ha parecido una descripción perfecta para esos momentos de insomnio, en los que me paseo por casa o me asomo a la ventana y siento que el espacio y la noche son solo míos.
    Besos, Carmen

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  14. Me gusta la madrugada, aunque la mía es la tempranera, la que ve nacer el día. A esas horas, el silencio propicia las palabras y la mente está bien despierta.
    Y no sobrevivas, amiga Cabopá, vive, vive la madrugada con sus ecos líricos, como aquí has hecho.
    Besicos.

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  15. Me encanta la noche, llena de silencios... también repleta de trampas, de desvíos eternos que no llegan a ningjna parte... tus versos me hicieron recordar un poema de Cristina Peri Rossi, dice así:

    "Amo la noche
    porque todo es posible
    especialmente el absoluto
    especialmente lo que no se tiene
    especialmente lo que nos falta
    especialmente su fugacidad.

    Siempre hay tiempo...
    ...para que amanezca mañana."


    A lo de la infusión me apunto, pero hoy casi que me haré un brebaje de esos para aliviar los resfriados, que estoy hecho un trapo :)


    Un abrazo

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  16. En el corazón —guarida del poema—
    perduran todos los rastros del tiempo,
    lo que se ha ganado
    y lo que sigue perdido.

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  17. Me encantan las madrugadas.
    El silencio roto por el ras ras de las escobas y algún mirlo equivocado que canta entre las hojas.
    Mucho besos, cielo.

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